miércoles, 8 de octubre de 2008

15 minutos

Dormía profundo luego de un día agotador. De repente sentí tus manos acariciando sutilmente mi cara y una leve sonrisa se marcó en mi rostro.

El calor de tu presencia me embriagó el alma y me sentí el hombre más feliz del mundo. Una persona tan linda y cariñosa como tu.

Un beso se asentó de forma sublime en mi boca, y pensé, aun sin abrir los ojos, cómo te habrá ido en la fiesta navideña.

En ese momento sonó el teléfono y salté exaltado.

Aun con la cabeza turbia debido a una mezcla extraña de adrenalina y sueño, volteé a ambos lados y no te vi.

Qué extraño. No está acá.

Otro "ring" sonó en el ambiente y atendí el teléfono.

- "¿ Aló ? ¿ quién es ? ¿ Qué hora es ?" pregunté.

- "¿ Aló Pablo ?. Pana tengo una mala noticia que darte".

- "¿ Qué pasó, qué pasó ? ¡¡ cuéntame !!"

- "María Alejandra tuvo un accidente... murió hace 15 minutos"


2 comentarios:

Dgwein dijo...

bueno, al menos no fue malagradecida y se fue sin despedirse ;-)

jeje....excelente pana! :-)

ybeta dijo...

ah bueno no sabía que tenías esas habilidades...vamos a ver si nos ponemos más productivos, queremos más!!